8 de septiembre de 2011

África-América: la Construcción desde el Sur


 ¿Cómo entendernos desde el Sur-Sur?  

“Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta” 
Proverbio africano 

Africasubsahariana y América del Sur, incluyendo el espacio Caribe, constituyen una porción de la humanidad que fue sometida al calvario del reparto desigual del mundo, en el comienzo del capitalismo mercantil. Ambas regiones del planeta fueron ubicadas arbitrariamente en la estructura de proveedores de inteligencias, fuerza física y materias primas para el fortalecimiento del mundo occidental. Más de medio milenio de historia de la humanidad han marcado a estas regiones, por la intensiva explotación de recursos naturales, por un lado, y por otro, el largo proceso de alienación compulsiva para que dejáramos de ser “nosotros” y nos asimiláramos al “otro”. Ese proceso de asimilación-alienación forzada condujo a que construyéramos repúblicas y ciudadanías a la manera occidental, para entrar en “el engranaje de la modernidad”, donde jugaríamos el eslabón más bajo de la estructura capitalista. Nuestras repúblicas fueron construidas bajo la influencia del derecho occidental, con leyes occidentales, en fin intentaron convertirnos en occidentales forzados y frustrados, pues nunca llegaríamos a ser como ellos.   


El Norte se Reparte el Planeta
  
Así nos fueron manipulando, creando fronteras que antes no existían entre nosotros. Nuestras civilizaciones las dividieron geográficamente en países o naciones como los yoruba, que quedaron establecidos en tres países inventados por occidente: Nigeria, Togo y Benín, así como los kongos en: Angola, Congo Brazzaville y República Democrática del Congo. También crearon divisiones étnicas inexistentes como tutsi y hutus para poder controlar territorios ricos en minerales y agrícolas. La Conferencia de Berlín de 1885 es un punto de referencia de cómo el Norte dividió intencionadamente el Sur para sí, y 500 años antes, con el tratado de Tordecillas había hecho lo mismo con los pueblos de América del Sur y el Caribe, al diseccionarlos en pueblos lusofonos, anglófonos, francófonos, neerlandeparlantes e hispanoparlante, cometiendo salvajes etnocidios y genocidios jamás vistos antes en la historia de la humanidad. Las civilizaciones indígenas como mayas quedaron esparcidas en lo que hoy conocmeos como América Central, los aymara y quichua en Ecuador, Perú y Bolivia, los hivi y yanomamis entre Brasil, Colombia y Venezuela. 


¿Dónde estamos? 
  
Esa historia, por supuesto estuvo llena de respuesta, contrarespuesta y propuestas, en las perspectivas del desmontaje del andamiaje colonial en sus distintas etapas históricas hasta llegar a su fase final: Imperialismo o Revolución. Los llamados “pueblos del Sur” o que algunos autores han llamado la relación Sur-Sur, tienen varias lecturas y especificaciones. ¿Qué es el Sur como concepto y relacionamiento dialógico? ¿Cómo surgió el Sur-Sur en contra propuesta del Norte? ¿Cuáles Estados realmente tienen vocación del Sur? ¿Cuáles son los nuevos referentes ideológicos? ¿Qué esfuerzos organizativos recientemente lo representan? ¿Qué encuentros recientes han retomado la relación Sur-Sur del planteamiento nyererista? ¿Podemos construir un mundo multipolar desde el Sur? Comencemos por tener un acercamiento nada definitorio de lo que es el Sur, ya que nuestra historia es de construcción continua y no creemos en el finalismo ni en la verdad absoluta, como occidente a acostumbrado definir el mundo. El Sur para nosotros que habitamos y hacemos vida en esa abstracción terrenal, puede tener una definición geográfica, en contraposición al Norte: Allá está una porción de la humanidad que se apoderó del planeta, que ocupó parte de ella en distintas fases históricas. El Sur nunca fue colonizador como lo fue el Norte. El Sur tiene las mayores reservas de agua del planeta y el conjunto global de recursos naturales. Esa es una definición geográfica, pero también el Sur es una construcción cultural y espiritual, política e ideológica, donde el sentido de la vida es más colectivo, más convivencial y lleno de una gran diversidad cultural, idiomática y espiritual pese a las imposiciones de las religiones occidentales a sangre y fuego con las antiguas cruzadas católicas en sus diversas modalidades. Sin ánimo de concluir, el Sur es toda una propuesta encubada que aun no ha aflorado con la fuerza del río Amazona o el río Congo. Sin embargo, esas aguas han sido testigos silenciosas de la lucha del Sur contra la imposición del Norte, en las luchas contra el colonialismo expresadas en las resistencias tanto en África como en América.  

Por: Jesús 'Chucho' García

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